Parece una situación contradictoria: aunque los contagios por coronavirus en la Argentina no alcanzan aún un número alarmante y están lejos de los casos registrados en países de Asia y Europa, el bajón de precios en los mercados financieros detonado por la pandemia golpeó con más fuerza sobre los bonos y las acciones de nuestro país.
Los temores sobre el futuro de la economía mundial, con pérdida de consumo, colapso del turismo y retracción del comercio, se sintieron en los mercados. Desde el récord histórico del 12 de febrero, el Dow Jones de Wall Street perdió un 21,5% en promedio. El precio del petróleo recortó una cuarta parte de su valor y los países centrales retrajeron sus tasas de interés a “zona cero”.