La amenaza del coronavirus y la proximidad del fin de semana largo pusieron en alerta a las comunidades turísticas de los Valles Calchaquíes. Se extremaron los controles de visitantes a esos lugares, permitiéndose sólo el ingreso a los residentes y a quienes tienen casas de veraneo allí.
Contingentes turísticos provenientes de Buenos Aires y de Chaco que tenían previsto ayer instalarse en la zona, debieron regresar a sus ciudades de origen. Además, las personas obligadas a cumplir cuarentena fueron registradas con domicilio y número de teléfono; se le impuso vigilancia sanitaria y fueron advertidas sobre las disposiciones y penalidades vigentes ante la violación de las restricciones.
El movimiento en la ruta 307 y en las calles de Tafí del Valle fue escaso. Varios hoteles y restaurantes cerraron voluntariamente sus puertas, en adhesión a las medidas preventivas dispuestas por las autoridades.
“De cara al fin de semana largo, y mientras el Concejo Deliberante se apresta a aprobar la adhesión al DNU de la Provincia (de emergencia epidemiológica), pusimos en marcha un programa de control del movimiento de visitantes a esta villa. Sólo se permite el acceso de residentes o personas con casas en el lugar”, explicó Daniel Arnedo, secretario de Desarrollo Social del municipio de Tafí del Valle.
Del operativo municipal participaron agentes de Tránsito y efectivos de la Policía Vial.
Se instalaron en la ruta 307, a la altura del acceso a El Mollar. “Se registran los datos a todos que dicen que tienen casa aquí y que argumentan venir a iniciar la cuarentena. En casi todos los casos son mayores de 60. Los que no son de esta provincia, directamente no se les permite el ingreso”, relató una de las empleadas que estaba participando del operativo.