Anoche las paredes de las casas y departamentos de todo el país hicieron eco de miles de aplausos que resonaron.
Desde ventanas, balcones y terrazas los vecinos siguieron el ejemplo de españoles e italianos y agradecieron a los médicos, enfermeros y profesionales de la salud que corren contrarreloj para salvar vidas y enfrentar la pandemia.
Algunos, desde que los contagios de coronavirus aumentaron y las medidas se hicieron cada ves más restrictivas, pudieron tomarse licencia, hacer home office, faltar al trabajo.
Los profesionales de la salud no pararon y no pueden parar. Incluso con el peligro que conlleva salen de sus casas, se ponen los ambos y van a hospitales.