La cuarentena total determinará que permanezcan cerradas las escuelas —ya están sin dar clases— y las fronteras.
Nadie podrá entrar ni salir del país por ningún medio, ya sea autos, colectivos, trenes o aviones.
Pero además afectará de lleno al sector comercial.
No abrirá ningún negocio que no sea considerado esencial, esto es supermercados —para garantizar los productos básicos— y farmacias.
También es considerado esencial el sistema de salud público y privado y todos sus trabajadores que estarán habilitados para circular.
Estarán cerrados los shoppings y negocios con venta a la calle de todos los rubros que no sean esenciales.
También las plazas, parques, restaurantes, gimnasios, bares, cines y teatros.
Algunos ejemplos cotidianos que no estarán permitidos.
No se podrá salir a hacer ejercicio o a caminar por un espacio público.
No funcionará el delivery ni se realizarán envíos por compras realizadas online.
Si se toma el modelo que se está usando en España e Italia, quienes tengan mascotas tendrán permitido salir a pasearlas. Solo uno de los dueños y por tiempos muy limitados.
La idea del Gobierno es aplacar la curva de contagiados, aseguran fuentes oficiales. Si la decisión se demoraba, en parte hubiese sido por los efectos económicos que tendrá la medida.
El parate de la actividad impactará de lleno en los bolsillos por el cierre temporario de miles de negocios.