El Gobierno reaccionó con celeridad ante la llegada del coronavirus y, además de tomar las medidas de aislamiento que más allá de ser fundamentales para prevenir la propagación tendrán consecuencias sobre la actividad, para contrarrestar aplicó un paquete de decisiones fiscales que incrementarán en hasta 1% del PBI el rojo primario. De esa forma, la base monetaria podría cerrar el año con una expansión del 62% para financiar el aumento del déficit.
En ese sentido, las proyecciones macro anunciadas el viernes por el ministro de Economía, Martín Guzmán, que ahora marcan un déficit primario de entre 1,1% y 1,5%, implican un volantazo en materia de política económica. Cosa que ya había empezado a deslizar la dirigencia en distintas declaraciones en off, tal como adelantó BAE Negocios.
Hasta acá, lo esperado era un año de virtual neutralidad, es decir, un rojo que se mantuviera en torno al 0,44% alcanzado por Cambiemos durante 2019. La ley de solidaridad marcaba un rojo de 1,5%.