El presidente Alberto Fernández le pidió a su par de China, Xi Jinping, el envío de unos 1.500 respiradores que ese país no utilizaría debido a la baja de casos del virus.
El pedido se hizo mediante una carta enviada y la decisión se tomó luego de que el Gobierno analizó cómo China revirtió cuatro días consecutivos de alzas de infectados, luego de que aumentaron las medidas para contener el número de casos que llegan del extranjero.
La idea de la Casa Rosada es distribuir los respiradores entre hospitales, clínicas y sanatorios del sistema de salud pública y de las obras sociales sindicales, mientras se insistió en que el Estado le comprará toda su producción a las dos empresas especializadas en fabricar estos equipos, una en Buenos Aires y otra en Córdoba.