Después de un mes de tormenta financiera global como resultado de la expansión del coronavirus covid-19 en todo el mundo la atribulada deuda argentina perdió relevancia en las preocupaciones de los inversores de todo el mundo. Muchos otros frentes de conflicto nacieron en distintas parte del mercado y, ante los retrasos en las negociaciones para una reestructuración de la deuda como la que persigue el ministro de Economía Martín Guzmán, las previsiones se volvieron más sombrías. Ahora, la probabilidad de un default medida en los precios de seguros contra un impago trepó 12 puntos hasta rozar el 90%.
Las caídas en los precios de las acciones de Estados Unidos y los principales mercados del mundo fue de la mano de un derrumbe de la deuda de empresas y países por todo el mapa. A la hora de temer impagos, ahora los inversores miran antes que nada a las empresas aeronáuticas y relacionadas con el turismo. También a las petroleras que se financiaron para extraer petróleo en el futuro con el barril en torno a los USD 60 dólares y ahora tienen que devolver esos préstamos cobrando menos de USD 23 por ellos.