Con un mercado automotor prácticamente paralizado por la cuarentena, el inicio de abril no es diferente al de otros meses y algunas terminales comenzaron a enviar a sus redes de concesionarias las nuevas listas de precios con aumentos. Es así, como se lee. Al menos tres marcas ya comunicaron a sus “dealers” subas de hasta 3% en el valor de sus 0km.
La pregunta que surge es para qué tomar esa medida cuando no están las locales abiertos. Hay distintos motivos. Si bien las concesionarias permanecen cerradas, se sigue operando con ventas on line y telefónicas. Muy poco pero algo se concreta. Otra cuestión es el tema de los planes de ahorro. Este sistema fija el valor de la cuota en base a los precios de lista. Si estos suben, las cuotas también. De esta manera, las fábricas se aseguran mantener parte de sus ingresos actualizados. Hay que recordar que esta modalidad de venta en cuotas representa cerca del 30% de las operaciones totales.
Las marcas que ya informaron sus precios de abril son, hasta ahora, Volkswagen, General Motors y Renault con subas promedio de 2%. También lo hizo Toyota pero mantuvo los valores de abril aunque quitó promociones que tenían los modelos Yaris y Etios. Similar política están llevando otras marcas en materia de bonificaciones. Las están recortando para sus ventas “virtuales”.
El dato sugestivo con estos incrementos, que afecta especialmente a los planes de ahorro, es que se produce en un momento en el que hay fuertes reclamos de los suscriptores al sistema por la suba de las cuotas. Esto derivó en reclamos judiciales que llevaron a que el Gobierno interviniera en el tema. Hasta el estallido de la pandemia, estaba negociando con las empresas una solución al conflicto. Se analizaba un esquema de diferimiento de parte del ajuste en un número mayor de cuotas. La crisis sanitaria paralizó las negociaciones y tanto desde las empresas como desde el Ministerio de Producción reconocieron a Ámbito Financiero que las conversaciones están suspendidas.