En estos días, el Ministerio de Desarrollo Social tuvo que apelar a mecanismos de licitación de urgencia similares a los de la crisis de fines de 2001 para una compra directa y adicional de 12 millones de kilos de alimentos. Es que, por el coronavirus, la demanda de asistencia alimentaria pasó de 8 a 11 millones de personas.
Según Arroyo, hay un desembolso de “entre $ 70.000 y $ 80.000 millones de apoyo para sostener el ingreso de las familias”.
El ministro enumeró un bono adicional para los jubilados que cobran la mínima de $ 3.000; una duplicación del monto de los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH); un plus de $ 3.000 para las personas que reciben los planes sociales; facilidades de la Anses para ocho millones de tomadores de créditos de ese organismo, que no deberían pagar las cuotas de abril y de mayo, y el pago del IFE.