El obispo auxiliar de la Ciudad de Buenos Aires, Gustavo Carrara, sostuvo que el “lema” que impulsa la Iglesia en los barrios más humildes es “quedarse en la casa y en el barrio”, al advertir que en esas zonas las viviendas son “pequeñas” y las familias “numerosas”.
Carrara, quien la semana pasada participó de la reunión del presidente Fernández con sacerdotes de las villas de emergencia, consignó que “las parroquias de los barrios populares” de la Ciudad y el Gran Buenos Aires se dedican en este contexto a “fortalecer el tema alimentario. La demanda alimentaria se ha sentido con mayor fuerza en estos días, y también la solidaridad entre los mismos vecinos, sobre todo las mujeres, con gran protagonismo, trabajando en los comedores y buscando distribuir lo mejor posible”, indicó.