La localidad bonaerense de El Talar, en el partido de Tigre, se convirtió en escenario de un trágico suceso. Un chico, de 13 años, murió este viernes tras haberse disparado, accidentalmente, un balazo en la cabeza. Lo hizo mientras le enviaba diversos videos a su novia por un teléfono celular, en cuyas diversas imágenes le mostraba un revólver que era propiedad de su padre.
Se supo que "estaba aburrido" del confinamiento y decidió grabarse para interactuar.
De acuerdo a lo manifestado por los informantes, el adolescente, con utilización de un celular y colocado frente a un espejo en una de las habitaciones de la vivienda, le enviaba videos a su pareja en los que le mostraba el arma de fuego.
Pero en estas circunstancias el revólver se accionó de manera totalmente accidental, oportunidad en la que un certero proyectil impactó en la región craneana de la infortunada víctima, quien cayó ensangrentada.
Trascendió que el menor tuvo que ser trasladado, de urgencia, al Hospital Zonal de Agudos Magdalena Martínez, ubicado en avenida De los Constituyentes al 300, entre Córdoba y Entre Ríos, en la localidad bonaerense de General Pacheco, donde permanecía internado, en un muy grave estado y al cuidado de médicos del centro asistencial, hasta que dejó de existir en horas del mediodía de hoy y a raíz de las heridas. Según informó Que Pasa Salta.
Consternados habitantes del vecindario aseguraron que el chico fue auxiliado por su padre, de 49 años, quien debió llevarlo con rapidez al nosocomio en un vehículo.
Servidores públicos de la comisaría 6ª de Tigre se encargan de investigar lo ocurrido.
Facultativos del hospital dijeron que el balazo impactó en la sien derecha del mencionado jovencito.
Intervino en la causa, que fue caratulada "Muerte por accidente", la doctora Claudia Liliana Gambotto, fiscal en turno de El Talar Centro, dependiente del departamento judicial de San Isidro.