En una reacción rápida, coordinada y con las limitaciones que impone la cuarentena, científicos argentinos avanzan en las gestiones sanitarias para aplicar la ivermectina en humanos.
Todo se aceleró después que se publicó un paper de investigadores australianos que mostraba cómo esa droga —usada a menudo como medicamento antiparasitario animal— podía matar el coronavirus en 48 horas en experimentos realizados “in vitro”.
La lectura de ese trabajo de la Universidad de Monash en Melbourne (Australia) impulsó a un grupo multidisciplinario de expertos de varias universidades nacionales y del Conicet a plantear la posibilidad de trasladar —en Argentina— esas pruebas de laboratorio a pacientes infectados con el virus.
Las gestiones y las “reuniones” por videoconferencia fueron frenéticas luego de la revelación que llegó desde el continente insular. De inmediato se autoconvocaron los investigadores locales.