Un cabo de la Prefectura Naval fue asesinado ayer de un balazo en la axila mientras realizaba controles vehiculares en el marco de la cuarentena obligatoria en la ciudad santacruceña de Puerto Deseado, y el agresor murió minutos después de tirotearse con policías y de tomar como rehén a una persona en una plaza.
El hecho ocurrió alrededor de las 16.40, cuando agentes de la Prefectura Naval Argentina (PNA) se encontraban en la calle Colón, entre Belgrano y Moreno, de la mencionada ciudad de la provincia de Santa Cruz, en la Patagonia Argentina.
En esas circunstancias, un joven que fue identificado por la Policía como Pedro Espinoza se acercó al control caminando, tomó a un prefecto por la espalda y le efectuó un disparo con un arma que colocó debajo de su axila, informaron a Télam voceros policiales.
El cabo primero de la PNA, identificado como Ricardo Soto, cayó al suelo gravemente herido, mientras Espinoza huyó del lugar a la carrera, antes de que los uniformados que acompañaban a la víctima pudieran detenerlo.