Con la rápida expansión del coronavirus, la cancelación de rutas aéreas y el cierre de fronteras, desde mediados de marzo las agencias de viajes y líneas aéreas se dedican totalmente a atender a la gente que tenía comprados sus viajes y no los puede concretar. Desde un primer momento, la prioridad ha sido resolver las situaciones más inmediatas.
Es que la devolución implica, por un lado, ver si el producto adquirido se puede devolver: hoteles, pasajes, excursiones, traslados, operadores de diferentes países, todos tienen sus propias políticas comerciales que además, según el caso, han modificado o no frente al coronavirus.
"Todos los que compraron (por ejemplo para Semana Santa), evaluaron opciones de cambio a otra fecha o devolución", explica José Casabal, CEO de la agencia de viajes Volalá. "En general, prima intentar conservar el viaje y hacerlo más adelante, por una cuestión de conveniencia económica".
Para quienes tiene pasajes para junio o julio, tampoco se recomienda apresurarse en tramitar ya la reprogramación o cancelación, indicó Clarín.
"Las aerolíneas van abriendo y flexibilizando las políticas de la cancelación o reprogramación de a poco. Las agencias atienden a los que viajan en las próximas 72 horas. Tanto las aerolíneas como las agencias están sobrepasadas", señala Matías Mute, del blog Promociones Aéreas AR. Al momento de elegir entre viajar en otro momento o cancelar todo, "mi consejo es reprogramar y hacerlo en el momento".