Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
El País #Alimentos

¿Cómo afecta el coronavirus a las cadenas alimentarias?

Más afectados serán aquellos productos con alta elasticidad e ingreso como la carne vacuna, y por supuesto los granos usados en la producción de ésta

El impacto de Covid 19 sobre las cadenas alimentarias resulta una pregunta importante pero en extremo difícil de responder. Una profunda recesión a nivel mundial (que podría ocurrir), es de esperar impacte en forma negativa precios de los principales commodities.

 

Más afectados serán aquellos productos con alta elasticidad e ingreso como la carne vacuna, y por supuesto los granos usados en la producción de ésta.

 

Para los países exportadores como Argentina, un impacto adicional a considerar es el posible aumento de barreras al comercio, ya sea por el incremento de controles sanitarios justificados en la pandemia, pero también como resultado de intentos de "proteger" a la agricultura en algunos países.

 

Caída de demanda fruto de la recesión, unida a crecientes barreras al comercio serían una mala noticia para nuestra agricultura, indicó La Nación.

 

Lo que ocurra a nivel internacional es especulativo. Podemos, sin embargo, aventurar algunas tendencias sobre impacto de COVID 19 sobre la cadena agroalimentaria doméstica. En este sentido, podemos distinguir entre efectos transitorios y permanentes sobre la demanda y la oferta de alimentos.

 

Por el lado de la demanda, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Gasto de los Hogares 2018-18, del total de gasto de los hogares el 22.7% se destina consumo de alimentos y bebidas en el hogar y el 6% a consumo en restaurantes y comidas fuera del hogar.

 

Por el lado de la oferta, el impacto del virus sobre el sector productor depende especialmente de la intensidad de uso del factor trabajo. No menos de 40% del Valor de la Producción agrícola argentina se origina en los cultivos de soja, maíz, girasol y trigo.

 

A nivel de producción primaria, estos se caracterizan por utilizar relativamente poco trabajo en relación a tierra y capital. Las posibilidades de mantener producción respetando adecuado "distanciamiento social" son entonces altas. Los procesos agroindustriales asociados a estas producciones son asimismo capital-intensivos.

 

El caso de la ganadería vacuna (18 % del Valor de la Producción), también utiliza relativamente poco trabajo en su faceta de producción, pero intensiva en el uso de este factor en las etapas de procesamiento, distribución y comercialización. Estas etapas son susceptibles a sentir el impacto de restricciones.

 

La producción tambera resulta algo más compleja. Por un lado, es más intensiva en trabajo que los sectores anteriores, lo cual aumenta posibilidades de contagio. Además, las vacas "deben" ser diariamente ordeñadas, lo cual implica que interrupción aún transitoria en la fuerza laboral por contagio con virus tendrá serios impactos sobre la productividad futura del rodeo.

 

De persistir en el tiempo la actual pandemia, es de esperar mayores dificultades en producciones trabajo-intensivos (frutales y hortalizas). Estos se caracterizan no solo por alta relación entre trabajo y los demás factores de producción, sino también por el uso de mano de obra estacional, proveniente de diversas regiones del país. Esta mano de obra mantiene un flujo razonable de ingresos migrando de zona en zona de acuerdo a demanda de sus servicios. En situaciones de pandemia, esta movilidad puede verse comprometida.

Seguí a Nuevo Diario Web en google news
Comentarios

Te puede interesar

Teclas de acceso