“Asesino”, “mataste a la madre de tus propios hijos”, “no tenes perdón de Dios”, “te vas a ir al infierno”, “justicia por Camila”: esos y miles de otros mensajes se multiplican minuto a minuto en la cuenta de Facebook de Ariel Alberto González, el único detenido y principal sospechoso por el asesinato de Camila Aldana Tarocco, de 26 años.
Son fotos del pasado, González, de 33 años, posa sonriente con su moto enduro roja. ″Sólo Dios puede juzgarme”, dice. Quizás lo juzgue alguien más además de Dios. Mañana, según confirmaron fuentes de la causa a Infobae, la fiscal Luisa Pontecorvo lo indagará por el femicidio de Camila, su ex pareja.
El cuerpo de Camila, que era buscada desde hace 10 días en el partido bonaerense de Moreno, apareció esta madrugada semienterrado dentro de una bolsa de consorcio en un descampado ubicado en la avenida Monsegur y la calle San Cayetano, en las inmediaciones del ingreso al predio deportivo del Sindicato del Seguro de la zona sur de la ciudad, a solo dos cuadras de la casa González. Allí, perros rastreadores de la Policía Bonaerense encontraron los restos de Camila en la tierra removida entre los pastizales. Un tatuaje en su cuello y en sus piernas habría sido la clave para identificarla.
Leé también: Hallan el cuerpo de una joven de 22 años en una represaGonzález, sin embargo, fue detenido hace una semana por orden de la fiscal Pontecorvo, titular de la UFI N°3 de Moreno-General Rodríguez que lo acusó, en primer lugar, de falso testimonio tras escuchar su relato sobre la desaparición de Camila, pero también de haber incumplido una pena de prisión domiciliaria en una causa de violencia de género todavía en trámite que se inició con la denuncia de otra mujer.
Este jueves, en tanto, según confirmaron fuentes cercanas a la investigación a Infobae, será indagado en fiscalía por el crimen y podría ser imputado por el delito de “homicidio agravado por haber mediado violencia de género”, un femicidio.
González, que registró varios trabajos para empresas tercerizadoras de limpieza entre 2010 y 2014, había estado en pareja con Camila durante varios años y tenía en común con ella dos hijos de 5 y 7 años. Sin embargo, hacía poco que se habían separado y ella había formado pareja con otro joven, un ex soldado voluntario que también fue aprehendido pero luego fue liberado por orden de la fiscal Pontecorvo, a pesar de que sigue vinculado a la causa.
En esa oportunidad, González declaró ante la Justicia que había estado con Camila hasta el sábado. Que el viernes a la noche había cenado con ella y una amiga y bien temprano a la mañana siguiente, cerca de las 6, la había llevado en su moto hasta una parada desde donde Camila se iba a tomar un colectivo hasta el centro de Moreno.
De acuerdo al relato del acusado, Camila necesitaba ir a un banco para cobrar en un cajero automático la Asignación Universal por Hijo (AUH). Sin embargo, la Justicia pudo confirmar luego que ese dinero nunca fue retirado y no había habido ningún movimiento en la cuenta de la joven, por lo que Camila jamás llegó a destino. Tampoco hubo cámaras de seguridad que registraran el trayecto en moto.
La última conexión de WhatsApp de la joven correspondía a las 23.19 horas del viernes y nadie sabía qué había sido de ella después. “Ya son muchas horas”, le había dicho a este medio Claudia Sánchez, su mamá, horas después de radicar la denuncia en la Comisaría N°1 de Moreno.