El Gobierno desea honrar la deuda contraída con los acreedores privados y descarta una estrategia de negociación vinculada a un eventual default, que está bajo jaque permanente por la pandemia del coronavirus.
A menos que haya cambios de último momento, la oferta de la Argentina a los bonistas extranjeros tiene las siguientes condiciones:
Es decir, no se pagan cupones en 2020, 2021, 2022 y 2023.
. Entonces, el interés más alto de un cupón recién se percibirá en 2031.
Alberto Fernández y Guzmán aguardan una fuerte arremetida de los fondos de inversión que solo aceptarían un canje de bonos a un valor que no debería estar por debajo de los 55 centavos de dólar.
El Presidente y su ministro de Economía rechazarán esa propuesta de los acreedores privados y tienen preparadas sus próximas dos jugadas:
Cabe destacar que la Argentina solicitó a la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por su siglas en inglés) una autorización para emitir bonos en dicho país por un monto de hasta 50.500 millones de dólares, necesaria para realizar el canje de títulos viejos por los nuevos, para quienes acepten la propuesta de reestructuración de la deuda de la Argentina.