El caso fue detectado en la Unidad N°42 de Florencio Varela. El detenido, condenado a cadena perpetua por el delito de homicidio agravado por el vínculo, el asesinato de su propia hija de 8 años ocurrido en la zona de Martínez, tiene 49 años y una afección real crónica que lo obliga a realizarse tratamientos de diálisis tres veces por semana. Las autoridades creen que el contagio ocurrió en un tratamiento en un hospital fuera de la cárcel.
Por lo pronto, el hombre infectado quedó internado en el Hospital Interzonal General de Agudos Presidente Perón, de Avellaneda, el mismo hospital donde el detenido se realizaba diálisis los días lunes, miércoles y viernes y donde se cree que ocurrió el contagio. Este viernes 17, al ser conducido desde el penal hasta el Hospital por una diálisis, los médicos advirtieron que tenía fiebre. Así, se le realizó un hisopado. Los resultados llegaron a las autoridades del
Diez penitenciarios y cinco presos que tuvieron contacto con él -cuatro de ellos que estaban en la sala de Sanidad de la Unidad N°42- quedaron aislados de manera preventiva, los agentes permanecen en sus casas.
