Un grupo de policías de la Ciudad de Buenos Aires formó parte de una escena fílmica ayer a la tarde cuando debieron intervenir con una señora de 83 años que tomaba sol en una reposera en los Bosques de Palermo.
La mujer, que violaba arteramente la cuarentena y forma parte del grupo de riesgo, fue invitada a retirarse del lugar pero opuso resistencia ya que dijo que “necesitaba tomar sol” por temas de salud.
Le pidió a los agente de seguridad que la dejen quedarse hasta las 15.20 en el lugar con su reposera y tras varios intentos de persuasión, se retiró a la hora mencionada.
Tras hacer la consulta con el Juzgado Federal correspondiente, los oficiales le notificaron del artículo 205 del Código Penal, que reprime con prisión de 2 a 6 años a personas que violen las medidas gubernamentales para impedir la propagación de una epidemia.
En tal sentido, la mujer mayor, que decía llamarse Sara, dijo: “Estoy indignada, no puedo creer que se haya armado tamaño revuelo, ¿Qué hice de malo? ¿Arman semejante despiole porque una vieja de 83 años bajó a tomar sol a un parque que tiene más de 30 hectáreas? Este Larreta, por favor, y eso que yo lo voté pero si lo veo lo cacheteo, medidas como estas generan rechazo, ¿a quién se le ocurre encerrarnos eternamente? Yo necesito aire y sol, por salud, tengo epoc y un cáncer de pulmón”.
Algo más serena, un rato después de la polémica que se viralizó en todos los medios, Sara dijo al diario Clarín: “Yo voy a salir cuantas veces quiera, no contagio a nadie, no se me acerca nadie, tomo todos los recaudos. A mí no me pueden obligar a no salir, yo soy grande, no tengo toda la vida por delante”, dijo.
“Yo soy grande, pero qué tiene. ¿Me tienen que tirar a la basura? Soy una mujer adulta, me sé cuidar, ando con barbijo y guantes, no estoy al lado de nadie. Toda mi vida tomé sol, soy adicta al sol y a los cigarrillos”.