El comité gubernamental que analiza los pedidos de las provincias para flexibilizar algunas de las actividades vedadas en el marco del aislamiento social y obligatorio que rige hasta el 26 de abril, se reunió ayer en la Casa Rosada para determinar los pasos a seguir a partir de la semana próxima.
La reunión de la Unidad de Coordinación General del Plan Integral para la Prevención de Eventos de Salud Pública fue coordinada por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, durante aproximadamente tres horas en el Salón de los Científicos de la Casa de Gobierno.
El presidente Alberto Fernández mantuvo su agenda oficial en la Residencia de Olivos, donde recibió a las autoridades de Unicef Argentina y estableció contacto con sus colaboradores más cercanos para avanzar en los posibles anuncios.
Participaron de la reunión en Casa Rosada los ministros de Salud, Ginés González García; de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; de Relaciones Exteriores, Felipe Solá; del Interior, “Wado” De Pedro; de Trabajo, Claudio Moroni; de Desarrollo Social, Daniel Arroyo; de Defensa, Agustín Rossi y de Seguridad, Sabina Frederic.
En la previa a la reunión en Casa de Gobierno, a la que cada ministro llevó información de su cartera y se analizaron las propuestas de flexibilización del aislamiento de actividades y regiones, los mismos expresaron sus visiones.
El ministro del Interior adelantó que la mayoría de los gobernadores le habían pedido al Gobierno continuar con la cuarentena estricta y que solo algunos planteaban liberar algunas actividades, pero en forma “jurisdiccional” o “focalizada”.
El ministro González García ya adelantó que “la cuarentena va a seguir de distinta manera” y “algunas medidas sociales y económicas van a variar según la geografía”.
Del mismo modo se había manifestado el ministro de Transporte, quien dejó en claro que “semana a semana” se van a ir dando a conocer las nuevas actividades exceptuadas y que, en función de eso, se irá reorganizando el sistema de transporte público a partir de la incorporación de más unidades de colectivos.
Aunque, según dijo, la ampliación del servicio de trenes dependerá de que se puedan “reincorporar más trabajadores”.
Respecto del transporte de media y larga distancia asumió que está evaluando con los gobernadores la implementación de “corredores seguros de punta a punta, es decir que no haya paradas intermedias que impidan el control final del pasajero” y que garantice la “conectividad” en función de que “empezará a haber actividades parciales industriales que muchas veces requieren transporte de pasajeros”.
También se está evaluando la reactivación de la obra pública, que según explicó el ministro del área, una vez que se inaugure la nueva fase se pondrá en marcha un plan de “pequeñas obras públicas, de proyectos cortos de tres a seis meses”.