La Solemne Procesión en honor de Nuestra Madre del Valle siempre fue un gran motivo de encuentro y de esta para sus hijos devotos. Este año, a raíz de la pandemia que está provocando más de dos millones setecientas mil muertes en el mundo y una inmensa cantidad de enfermos, la consigna de cuidarnos y cuidar a los hermanos es fundamental. Catamarca no ha tenido contagios y debe seguir así, por la protección de la Virgen y el cuidado mutuo entre los que habitamos este bendito suelo
Por ese motivo, el mejor homenaje que podemos ofrecer a la Virgen es quedarnos en casa y respetar lo que está previsto para la Solemne Procesión: por eso, solo asiste el Obispo, unos pocos sacerdotes, algunas autoridades civiles, personal técnico transmite en vivo la ceremonia, y quienes tienen responsabilidades que cumplir en la misma, como son los guías, cantores y sacristanes.