La situación de las estaciones de servicio fue una de las tantas paradojas que no está dejando la crisis de la pandemia. Consideradas un servicio esencial, porque sin ellas ni las fuerzas de seguridad, ni los médicos o ambulancias podría cargar combustible y movilizarse, mostraron una de sus peores crisis con una caída de casi 90% de las ventas.
La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA) publicó un informe donde analizaron el impacto del Covid-19 y la cuarentena en las estaciones de servicios y señalan que las ventas de nafta cayeron 88%.
Entre los primeros datos que resalta se destaca que durante marzo, mes en el que empezó la cuarentena, las ventas de combustibles líquidos realizadas por las estaciones de servicio de todo el país en el canal minorista se desplomaron un 26% en comparación con las que se habían realizado durante marzo de 2019 y 25,8% en comparación con las ventas realizadas tan sólo un mes antes, en febrero de 2020.
Frente a esta caída, junto a la baja de los precios internacionales del petróleo,desde algunos sectores señalaban que sería necesario bajar el precio del litro de combustible en el surtidor. Sin embargo, desde el Gobierno ya adelantaron que no habrá modificaciones.
El ministro de Desarrollo Productivo, Martías Kulfas, aseguró ayer que el valor del combustible para el consumo de las personas no se modificará en el corto plazo.