Las medidas implementadas por los gobiernos para frenar la pandemia del coronavirus provocaron la interrupción de las rutas de tráfico de drogas por aire y la reducción drástica de transporte por tierra, “lo que está causando que sus consumidores recurran a prácticas aún más peligrosas”, advirtió la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
El informe indica que “la producción y distribución de cocaína parece estar interrumpida en los países productores de América Latina, al mismo tiempo que la escasez de heroína en Europa y Norteamérica está causando que sus consumidores recurran a prácticas aún más peligrosas”, informó la agencia de noticias de la ONU.
En nuestro país y América Latina, la producción de cocaína “también parece tener obstáculos, ya que los productores sufren de escasez de gasolina, un químico esencial que entraba por contrabando desde Venezuela a varios países”, incluso en Argentina.
Según la Onudd, las cadenas de suministro “parecen estar fuertemente afectadas por los controles policiales, lo que podría llevar a los productores a almacenar grandes cantidades de la droga dentro del país”.
En Estados Unidos se reporta —según el informe— una escasez de cocaína en las calles, y en Brasil hubo fuertes aumentos de precios de la droga. Al estar algunas cadenas de suministro de drogas interrumpidas, “los traficantes están buscando rutas alternativas, incluidas las marítimas, dependiendo de la mercancía”.