El gran repunte de los bonos en pesos, luego de la decisión del Gobierno de cumplir normalmente con los pagos de deuda en moneda local, llevó a que muchos fondos internacionales salieran a vender posiciones. Como resultado, al obtener los pesos por la venta se cubren inmediatamente con la compra de activos dolarizados.
Este fenómeno, que fue muy notorio en las últimas dos semanas, es lo que estaría detrás al menos parcialmente de la suba del dólar libre. Ayer, sin embargo, el “contado con liquidación” aflojó cerca de 3% para terminar a $122, mientras que el informal marcaba un nuevo récord de $130.
Se estima que los fondos de inversión extranjeros, como Templeton, BlackRock y Fidelity, poseen aproximadamente el equivalente a USD 5.000 millones en bonos nominados en moneda local. Estas emisiones fueron colocadas durante el gobierno de Mauricio Macri y en su momento fueron leídas como la gran confianza que inversores extranjeros depositaban en la Argentina. Pero las pérdidas fueron enormes, ante la gran devaluación y las bajas tasas de interés de estos estos papeles.