La Comisión de Salud de la Cámara de Diputados dictaminó ayer, de manera unánime, un proyecto consensuado sobre receta electrónica y teleasistencia en salud. A partir de siete iniciativas que presentaron legisladores de distintos bloques, se avanzó en un texto unificado que podría tratarse esta misma semana en sesión virtual.
El proyecto habilita, por un lado, la prescripción de medicamentos y estudios de salud mediante receta digital, y a su vez autoriza la teleasistencia sanitaria, una práctica clave en el marco de la pandemia del Covid-19 y el aislamiento social.
El presidente de la comisión, el tucumano Pablo Yedlin (Frente de Todos), aclaró que la propuesta de receta electrónica “surgió el año pasado mucho antes de la pandemia de Covid-19”. En tanto, sobre la telemedicina señaló que existe actualmente un “vacío legal” y es necesario darle “un marco normativo”.
Para el jefe del Interbloque Federal, Eduardo “Bali” Bucca, la receta digital “es una herramienta muy interesante, importante y oportuna” que “va a tener un impacto directo sobre algo que, en lo personal, me preocupa mucho y es otra curva de la que no estamos hablando“.
En ese sentido, el bonaerense se refirió a “la supresión de muchas prácticas médicas” que produce una “demanda acumulada de enfermedades que hay que atender”, por ejemplo, “las enfermedades crónicas que necesitan de la prescripción permanente”.
A su turno, la legisladora Beatriz Ávila (Unidad Federal para el Desarrollo) se preguntó sobre qué pasará con aquellas farmacias que no se adapten a este sistema y cómo se aclarará el tema de la vigencia de la receta en papel, junto a la electrónica.
Yedlin respondió que “casi todas las farmacias de Argentina están digitalizadas” y lo que habrá que hacer es “adaptar el sistema”, pero seguramente en la reglamentación de la norma se dispongan los plazos para esa readecuación.