Después de dos meses con las persianas bajas, las luces apagadas y los operarios en sus casas, el sector automotor volvió a encender sus maquinarias. Lo hizo de una forma cauta, con más precauciones que de costumbre y con protocolos de seguridad e higiene que fueron revisados minuciosamente por el Gobierno.
Tanto desde Industria como desde Economía sabían que había que volver a fabricar vehículos, pero retomar el ritmo y que tanta gente comparta el mismo espacio de trabajo no es fácil en un contexto de incremento de casos de COVID19. Por eso, el retorno se realiza en todas las plantas en un solo turno y con menos personal, por lo menos hasta fines de junio o julio.
Esto, en un contexto en el que más argentinos están pendientes de la posible compra de un 0Km desde el momento en que el precio del dólar blue hoy permite acceder a autos masivos, premium y hasta SUV a valores impensados
Sin autos en los concesionarios
El problema que advierten desde diferentes sectores de la industria, es que la falta de apertura de las plantas de todos los proveedores, especialmente los de segunda línea, es decir, los que abastecen a los proveedores principales, pone en riesgo la producción. Eso sucede porque todavía no fueron habilitados por los municipios para trabajar, o no tienen las medidas de seguridad necesarias.
"Tenemos stock para fabricar por dos o tres días más", comentó Thomas Owsinsky, CEO de Volkswagen, en conferencia de prensa, donde, por otro lado, confirmó la inversión de 1.000 millones de dólares en el país destinados a la nueva plataforma para producir un SUV, Tarek; la planta de Pinturas que estará lista en dos meses, y la planta de Córdoba, donde producen las nuevas cajas de transmisiones.
"Como las habilitaciones van por jurisdicción está dificultoso, y nos está afectando a todo el sector, del primer y segundo rango. Vamos a tener que usar piezas de stock y no sabemos hasta cuando alcanzará. Complicará un arranque con continuidad y crecimiento progresivo de volumen", explicaron en otra terminal.
Más preocupación por Brasil
Son varias las automotrices que ponen en duda el futuro de la producción.
Otra de las que más vende también anticipó que puede haber problemas con la producción, pero en este caso sumó el problema de Brasil.
"Acá se juntan dos temas. El parate local de las plantas, que volverán a funcionar en un turno, y algunos proveedores no están trabajando aún; y Brasil, que es la gran preocupación", admitió un alto directivo.
Además de la evolución del mercado local, lo que genera incertidumbre es la situación que está atravesando el país vecino, donde se agravó la crisis por el coronavirus, con una gran cantidad de víctimas e infectados que podría llevarlos a una cuarentena total. "
Brasil no solamente es proveedor de gran parte de los repuestos de las marcas, sino también de autos. De esta manera, si llegan a declarar una cuarentena total, como podría suceder, se podría cortar también la posibilidad de exportar, que es la base de las terminales locales, donde se envía el 70% de la producción, y de importar unidades, muchas de las cuales provienen de ese destino", agregó.
En este contexto, agregó: "El sistema de producción es el día a día, es difícil saber que pasará, no tenemos gran dificultad hoy, pero puede haber problemas", admitieron en la compañía, detalla el portal de El Profesional.
Brasil preocupa enormemente a las marcas. Muchas de ellas, tienen más de 30 proveedores de ese destino, que, si tienen que bajar sus persianas, amenazaría el abastecimiento argentino.
"El problema no es la producción de autos en el país por la falta de partes, sino que es general, con el stock de autos ya en puntos de venta, porque los que vienen de Brasil no sabemos hasta cuando entrarán, y hay marcas que están más ajustadas que otras en stock", comentó otro directivo.