Con un derrumbe interanual de casi 14%, la actividad industrial de marzo fue la más baja desde diciembre de 2004 y se espera un “impacto aún mayor” de la pandemia para los registros de abril, alertó ayer la Unión Industrial Argentina (UIA).
“Las primeras semanas del aislamiento social, preventivo y obligatorio tuvieron un fuerte impacto en el entramado de la actividad industrial, justo cuando comenzaba a mostrar ciertos atisbos de mejora”, indicó la entidad, que anticipó un “impacto aún mayor” para abril.
Así, en marzo, la actividad industrial registró una merma de 13,9% interanual y de 16,8% mensual en la medición desestacionalizada.
Se trata de la mayor caída mensual de la serie, que comienza en 1995, al tiempo que la producción fue la más baja desde diciembre de 2004.
En el primer trimestre del año se acumuló una disminución de 4,9% respecto de igual período de 2019.
“El desempeño de marzo se explicó por la contracción en sectores que arrastraban situaciones complicadas, como son la producción de minerales no metálicos, la industria automotriz, la metalmecánica y la textil”, subrayó.
Además, la industria automotriz presentó una merma en sus niveles de producción del orden del 34,4% durante marzo y la metalmecánica se contrajo un 22,5%.
“Las empresas atraviesan además serios problemas en materia financiera”, agregó.