En otro tramo de una entrevista a la radio AM 750, Alberto Fernández afirmó que Villa Azul es el “ejemplo más claro de la injusticia” en el país, consideró que las personas “más necesitadas son las más solidarias” y ratificó que su Gobierno trabajará para la construcción de una Argentina “integrada”.
Fernández elogió al intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi: “Se ocupó de que se convierta en un barrio, con calles, luz y cloacas” para los vecinos de la villa con jurisdicción en ese partido bonaerense, a diferencia de los que están encuadrados en los límites de Quilmes.
Es que ese barrio popular está habitado por unas 5.000 personas, de las cuales 3.000 tienen sus casas en el partido de Quilmes, donde se estableció un aislamiento a partir de los numerosos contagios de Covid-19, y otras 2.000 lo hacen en Avellaneda.
“Cuando testeas a los que viven del lado de Avellaneda los contagios son mínimos y del otro son muchos”, lamentó Fernández, consultado sobre la gestión del exintendente de Quilmes, Maximiliano Molina.
Fernández insistió con que el barrio “es una prueba extraordinaria” que muestra la “enorme diferencia en cuanto a condiciones de vida” durante una pandemia y planteó: “No es lo mismo vivir con agua potable, que sin ella”.