El intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, reveló cómo vivió los primeros días tras enterarse que tiene coronavirus y aseguró que “no encuentra explicación” al contagio porque tomó “todos los recaudos” necesarios.
En una entrevista con un programa del canal Telefe donde trabaja su mujer, Jésica Cirio, Insaurralde le pidió a los habitantes del conurbano bonaerense que tomen conciencia de que el virus “no es joda” e insistió en que en la medida de los posible todos se queden en sus casas.
Al ser consultado sobre los síntomas que experimentó, el mandatario comunal explicó que tiene muchas dificultades para dormir a la noche a pesar de que siente cansancio. También tuvo mucha fiebre, que solo desciende cuando toma paracetamol además de un fuerte dolor muscular.
Además, reveló que perdió el sentido del gusto y que el olfato ya lo tenía muy disminuido a causa del tratamiento de quimioterapia al que se tuvo que someter hace algunos años. “Yo arranqué el miércoles después de un almuerzo de trabajo. Ahí sentí calor y me tomé la temperatura inmediatamente porque en la puerta de la oficina tenemos un termómetro para controlar a todos”, recordó. En ese sentido, afirmó que no encuentra “otra explicación al contagio” más que el contacto con algún asintomático.
“Hemos tomados todos los recaudos. La reunión del Comité Operativo de Emergencia se hace en un gimnasio, no en una oficina cerrada”, dijo. No obstante, el intendente aseguró que “sabía que no podía quedarse al margen” ya que en su municipio se registraron unos 600 casos positivos.
En ese contexto, se mostró comprensivo con la “angustia” que genera el aislamiento obligatorio pero insistió en la importancia de quedarse en casa. “Hagan el esfuerzo, en estos días podemos entrar en el pico de contagios y el virus está circulando muy fuerte por todo el área metropolitana”. El intendente deberá permanecer en aislamiento estricto hasta que pase al menos tres días sin fiebre.