La denuncia es grave y apunta directamente contra la Policía Vial de Salta.
Un joven, identificado como Nicolás Carabajal, reclamó que hace unos días fue detenido por efectivos policiales en uno de los controles activados durante la cuarentena obligatoria.
Fue a buscar el vehículo secuestrado y lo vio en manos de un uniformado, que lo conducía sin aparente orden judicial.
En el programa "Central Policial", el joven contó que vive en San Agustín, Cerrillos, y el 12 de mayo pasado tenía permiso para circular por la terminación de su DNI, por lo que fue de compras hasta La Merced.
Cuando regresaba a su domicilio, fue interceptado por la Vial y le pidieron la documentación personal y del rodado, mientras uno de los policías le decía que le gustaba su moto, que quería comprársela, pero él se negó.
Le pidieron el permiso para circular y al no tenerlo consigo, porque según él lo olvidó en su casa, lo llevaron detenido. En la comisaría de San Agustín le retuvieron la moto, incluso le pusieron una pistola en el cuello. Esa fue la última vez que vio su moto.
Carabajal insistió hasta que le tomaron la denuncia policial, pero al momento no recibe respuestas de la Policía, el Ministerio de Seguridad ni la Provincia.
Carabajal aseguró que mientras esperaba el colectivo de regreso a su casa observó que del canchón salieron dos motos y una patrulla, una era la suya. La reconoció por la patente.
Finalmente, Carabajal resaltó que dos policías de los cuales desconoce el nombre y procedencia se acercaron hasta el domicilio que él posee en su documento de identidad a solicitarle que retire su motocicleta, gesto que le resulta extraño por no tener datos concretos de la identidad de los efectivos. Por tal motivo, el joven sostiene que teme estar siendo amenazado por la fuerza policial.