El primer mandatario dijo además: “Me da mucha vergüenza vivir en un país donde ocurren esas cosas. No me cabe en la cabeza que el Estado nos esté espiando”, dijo al mandatario a la vez que aclaró desconocer los pormenores de la investigación judicial y evitó pronunciarse sobre las responsabilidades que se le señalan al expresidente.
“Me irrita profundamente porque eso es absolutamente antagónico con un Estado de derechos. Nos acusan a nosotros (el oficialismo) de prácticas que tienen que ver con regímenes totalitarios” y sin embargo “ellos sí hacían esas cosas”.
La acción de hacer que desde el Estado se espíe a dirigentes, periodistas y religiosos es algo “que está totalmente en contravención de la calidad republicana que muchos de ellos dijeron preservar”, dijo en alusión a los ex funcionarios de Juntos por el Cambio”, cerró.