Funcionarios de los gobiernos de Nación, Provincia de Buenos Aires y Ciudad insistieron en apelar a “la responsabilidad ciudadana”, de cara a la nueva fase del aislamiento social, preventivo y obligatorio que comenzó ayer en el Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA).
Esta etapa comprende una apertura escalonada de actividades y servicios, y funcionarios de las tres administraciones coincidieron en aclarar que si se “prenden alarmas” en las cifras de contagios “se volverá para atrás” con las flexibilizaciones.
El presidente Alberto Fernández anunció el viernes que la nueva fase del aislamiento social se extenderá hasta el 2 de agosto.
En ese marco, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, remarcó que “en esta etapa que va hasta el 2 de agosto es necesario tener una gran responsabilidad individual como garantía para cuidar de uno mismo y del otro”.
A su turno, Rodríguez Larreta señaló que se debe “aprender a convivir con el virus con responsabilidad” y aseguró que, además de los controles y los cuidados que lleva adelante su gobierno.
La vicegobernadora bonaerense Verónica Magario sostuvo que “no debemos relajarnos porque aún no superamos el virus” y exhortó a la población a “respetar las medidas sanitarias”.
El jefe de Gabinete provincial, Carlos Bianco, aseguró: “Es prueba y error” y si “la cosa marcha bien podemos mantener este ritmo”.