La titular de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, fue dos veces amenazada de muerte en su propia casa, una a través de un llamado al portero eléctrico y otra al teléfono fijo.
“Para que te calles te vamos a matar”, le dijeron. Ante la gravedad del hecho, el Gobierno nacional ordenó reforzar la custodia de la dirigente y rechazó “cualquier tipo de violencia”. “Abrazamos a Hebe”, declaró la ministra Sabina Frederic.
Las amenazas tuvieron lugar en el domicilio particular de Bonafini, en la ciudad de La Plata. El primero ocurrió alrededor de las 2. A esa hora el timbre del portero eléctrico de la vivienda sonó insistentemente y cuando Hebe atendió una voz joven le gritó: “Para que te calles, te vamos a matar”. Fue algo que “la preocupó mucho” e inmediatamente llamó a sus colaboradores, contó a Página/12 Juan Manuel Morente, uno de los abogados de la organización.
La preocupación radica en que al agresor no debió haberle sido fácil hacer lo que hizo. Para llegar al portero eléctrico de la casa tuvo que haber cruzado un pasillo lateral a una vivienda que da al frente y que tiene una puerta de acceso.
Si el autor de la amenaza pudo hacerlo, es porque no fue visto por el agente de la Policía Federal consignado en el lugar.
Pero hay otra alternativa más temible: que haya sorteado la posibilidad de ser visto por la custodia ubicado sobre el frente de la vivienda y haya accedido al pasillo de la casa por los techos vecinos.
“Tengo custodia y pero no funciona. Cierran el auto y se van o duermen dentro de el”, cuestionó a través de un comunicado Bonafini, quien por su edad y las enfermedades de base es parte de la población de riesgo frente a un eventual contagio de coronavirus.
Por este motivo, no puede salir de su hogar, y el contacto con otras personas debe ser con los resguardos sanitarios del caso.