En medio de un creciente aumento de consultas sobre el Trastorno por Déficit de Atención y por Hiperactividad, el grupo “TDA-H y Neurodiversidad Santiago del Estero” se hizo presente en los estudios de “La Radio de los Santiagueños” para informar a la población y evacuar las dudas más frecuentes.
A través del programa “¡Mamma Mía!”, con una entrevista a cargo de Augusto González Español, Lucia Coronel (Tesorera, mamá de un niño con TDA-H y estudiante del profesorado de Educación Especial) y Rita Medina (Mama de un niño con TDA-H) se refirieron a sus experiencias como madres, y como integrantes del grupo que nuclea a más de 80 chicos a lo largo de la provincia.
“Este trastorno es uno de los más comunes de la infancia y se encuentra cada vez más presente en los salones de clases. Esta patología afecta al 5% de los niños en edad escolar, pudiendo llegar a padecerlo en edad adulta el 40% de ellos”.
¿El jugar solo significa que no puede interactuar?
“Si lo buscaban amigos, él directamente no prestaba atención, se metía en su mundo; al comienzo de todo esto, lo primero que me dijeron era que tenía memoria de corto plazo, que iba a quedar inserto en este mundo, que no había vuelta atrás; y gracias a Dios, y al apoyo de las familias y de las terapias, a partir de momento, sin miedo, empezamos a luchar, no nos quedamos ahí".
"fundamental aconsejarles a los padres que no se aferren al miedo, porque es el peor enemigo, y estos niños necesitan padres valientes”.
“La maestras del jardín maternal me empezaron a llamar la atención, porque no copiaba las tareas, o por intentar hacerla rápido, hacía unos rayones y no quedaba quieto, al mismo tiempo que no interactuaba con lo demás compañeritos”.
“Pasamos por varios diagnósticos y por todos los neurólogos infantiles de la provincia, y me decían que era un tema de lenguaje; pero yo veía sus síntomas, y busqué por más respuestas, hasta que terminé en Córdoba, y a sus seis años, terminó diagnosticado con TDA y síndrome de Asperger, las dos cosas, ya que el TDH no viene solo; en la agrupación hay muchos chicos que tienen TDH y autismo, TDH y síndrome de Down”.
“Para diagnosticar a un niño o a una persona mayor, los síntomas tienen que durar por al menos seis meses”.
Después de meses de convivencia con menores encerrados, muchos padres han tenido un pensamiento recurrente: ¿por qué serán tan inquietos? ¿Tendrán un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad? El exceso de actividad, la falta de atención o las dificultades para controlar los impulsos son algunos de los síntomas asociados al TDAH que, pese a ser uno de los más diagnosticados en niños y adolescentes.
Tres tipos de TDAHEl ‘Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales’ (DSM-5) asegura que el trastorno se da más en niños que en niñas, con una proporción de dos a uno. Aunque a veces se habla coloquialmente de TDA para referirse a personas que presentan déficit de atención pero no hiperactividad, este término no corresponde en realidad a ningún criterio diagnóstico, recuerdan los especialistas. No obstante, esta guía sí contempla tres subtipos para el TDAH: inatento, hiperactivo-impulsivo y combinado.
Niños inatentos. Les cuesta concentrarse, focalizar y atender a estímulos concretos, pero no se muestran muy inquietos ni impulsivos. Es más frecuente en niñas.
Niños hiperactivo-impulsivos. No manifiestan la inatención del primer grupo, pero sí una incapacidad para controlar su conducta y su pensamiento. Son muy impulsivos, los típicos niños que se mueven todo el rato en clase, pero se enteran de todo.
Niños de patrón combinado. Viene a ser la suma de los anteriores. Tienen dificultades para concentrarse y también para controlar sus impulsos: no pueden parar.
Los padres suelen pedir ayuda cuando se encuentran ante uno de los dos últimos grupos, pero el primero es más difícil de detectar, porque no tiene síntomas visibles. “Suele ser la típica alumna que no da guerra en clase y que no es retadora, pero que cuando llega la época de exámenes suspende todo porque no se entera de nada y está en su mundo”, aclara Guerrero. “Esta podría ser una de las razones por la que las niñas pasan más desapercibidas en la detección diagnóstica”.
TDAH: cómo tratarloEl el tratamiento que ha demostrado mayor eficacia a partir de los seis años con diagnóstico es la combinación de terapia conductual y farmacológica, enfatiza que “cada caso debe enfocarse según las necesidades específicas de cada niño”. Para el psicólogo Rafael Guerrero, lo esencial a la hora de abordarlo es llevar a cabo una intervención psicológica, tanto con el menor como con sus padres –en la que se trabaje a nivel cognitivo, conductual, emocional y ejecutivo– y explicar bien a la familia en qué consiste el TDAH para que no hagan malas atribuciones a sus hijos; es decir, pensar que los niños son malos, lo hacen a propósito o les toman el pelo, o que “Andan por la luna de Valencia”.
Se puede seguir el trabajo del grupo, y acceder a consultas con demás padres, a través del Facebook “TDA-H y Neurodiversidad Santiago del Estero”.