La jueza federal María Servini avanzará con el peritaje sobre los teléfonos del expresidente Mauricio Macri y varios de sus exfuncionarios, acusados por el empresario Fabián de Sousa de haber conformado una asociación ilícita para sacarle el Grupo Indalo. La jueza apunta a los registros de comunicaciones de Macri y un grupo de exfuncionarios y quiere conocer dónde se encontraban esos abonados cuando realizaban las llamadas (activación de celdas).
El período de ese peritaje es de tres años y medio: las comunicaciones sucedidas entre el 1 de enero de 2016 y el 31 de agosto de 2019. No hay posibilidad de conocer el contenido de los diálogos pero se busca identificar “interlocutores comunes y frecuentes” entre esos abonados, saber si se contactaron con personas investigadas y realizar un entrecruzamiento de llamadas.
La jueza María Servini había ordenado esa medida el 8 de julio pasado.