La vicepresidenta de la Nación, Cristina Kirchner gestiona con China la adhesión del país a los acuerdos para la implementación de La Franja y BRI (Belt and Road Initiative), conocido como la Nueva Ruta de la Seda, un mega proyecto de infraestructura del gigante asiático para conectarse con el planeta.
En el tercer seminario entre autoridades del Partido Justicialista y del PC de China, el senador y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores Jorge Taiana confirmó que la vicepresidenta encabezará las negociaciones.
“Taiana anunció que Cristina le manifestó su voluntad de que se avance en la firma de convenios para ser parte de la iniciativa impulsada por el presidente Xi Jinnping y que para China constituye el proyecto del siglo”, anunció un comunicado del PJ, presidido por José Luis Gioja.
“La incorporación de Argentina a La Franja y la Ruta abre un abanico de posibilidades de financiamiento para obras de infraestructura y para desarrollos de distintos tipos”, destacó el comunicado.
El BRI surgió en 2013, fue inspirado en las antiguas rutas de la seda orientales y con la pandemia pasó a ser la mayor esperanza de reactivación china. Promete el financiamiento de 414 kilómetros de vías férreas de un tren de alta velocidad entre Laos y China, la expansión del puerto comercial de Grecia, la modernización de una terminal portuaria en Bélgica, la construcción de un puente en Croacia o la de una planta de carbonato de potasio en Bolivia.
Cristina quiere sumar planes para Argentina. Se hizo cargo de la relación con China desde el inicio del Gobierno: a minutos de asumir, recibió en su despacho a los representantes de ese país y a los de Rusia.
En la última sesión del Senado, Taiana logró que se aprobara un convenio para crear un centro cultural de ese país en Argentina, presentado hace dos años y cajoneado hasta entonces. La relación bilateral podría crecer si se concreta el próximo swap y la mayoría de las reservas del país son en yuanes.