Los incendios forestales que arrasaron con miles de hectáreas en provincias del centro y norte del país fueron iniciados en su mayoría por la acción humana, ya sea de modo intencional o por negligencia, y se vieron favorecidos por la sequía lo que generó daños ambientales severos e importantes pérdidas. Así lo señalaron funcionarios de distintas provincias y alertaron que “todo incendio produce un daño importante al ambiente sobre todo a la flora y fauna nativa” por lo que pidieron a la población “tomar conciencia y ser cauta con el uso del fuego”. En Córdoba, donde el fuego arrasó con unas 190.000 hectáreas este año y hay focos activos, el director de Defensa Civil, Diego Concha, afirmó que “el 98% de los incendios son causados por la mano del hombre de manera intencional o accidental”. Consultado sobre si el interés de iniciar esos incendios apunta a usufructuar las tierras, sostuvo que “se queman partes con una gran cantidad de piedras, hay lugares de Córdoba muy fértiles pero se están quemando lugares de una zona bastante agreste”.