La Argentina volvió a registrar en septiembre la segunda inflación más alta de América latina, ubicada después de Venezuela. Aunque el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) recién publicará mañana el dato del mes pasado, las consultoras privadas ya estimaron que el resultado rondó el 3 por ciento.
La suba de precios se mantiene cerca del 3% mensual, pese a que hay una menor demanda por las restricciones sanitarias, buena parte de los precios incluidos en el índice de precios al consumidor (IPC) están bajo controles de precios o congelados y que el Gobierno devaluó el tipo de cambio oficial en forma lenta hasta el mes pasado; hasta ahora, el anuncio de una aceleración en la depreciación del peso por parte del Banco Central no se reflejó en los precios al consumidor.
Las diferentes mediciones privadas se ubicaron entre el 2,6% hasta el 3,5%, pero el promedio relevado por el Banco Central arrojó un 2,9% para el mes pasado.