El financista Ernesto Clarens, quien declaró como “arrepentido” en la causa de los cuadernos, quedó procesado por lavar más de $ 500 millones derivados de la obra pública, un caso por el que la expresidenta Cristina Kirchner, el exministro Julio de Vido, el exsecretario José López y el empresario Lázaro Báez enfrentan actualmente un juicio oral, según informaron fuentes judiciales.
La decisión la tomó el juez federal Julián Ercolini en una resolución de 330 hojas. A Clarens lo procesaron por el delito de “lavado de activos agravado por resultar miembro de una organización formada para la comisión de hechos de esa naturaleza”. Y se le trabó embargo por mil diez millones de pesos ($ 1.010.000.000,00).
Junto a Clarens, el juez también procesó a otros financistas, contadores y comerciantes por la maniobra que salpica a las firmas Austral Construcciones y Gotti SA, ligadas a Lázaro Báez, y de Invernes SA, del financista Clarens. Todo ocurre en el marco de la investigación por la asociación ilícita que radicó la diputada Elisa Carrió en 2008 contra los Kirchner y su entorno.