Cuanto antes mejor, parece ser la consigna de las diputadas que militan a favor del proyecto para legalizar la interrupción del embarazo, presentado en esa Cámara mañana por Alberto Fernández. Sus conteos son favorables, aunque podrían no ser del todo decisivos como aventuró el presidente si continúa la migración de votos hacia al rechazo, como ocurrió esta semana con la radical Aída Ayala y la correntina del PRO Sofía Brambilla. Ambas avalaron el proyecto de 2018, muy similar al que se pondrá en debate, pero el respaldo del gobierno y el rechazo que persiste en sus provincias las motivaron a cruzarse de vereda. Aquel respaldo de Ayala, en realidad, llegó por una feroz cruzada de referentes de la UCR como el abogado Ricardo Gil Lavedra.