“Cruzaron un límite”, coincidió Horacio Rodríguez Larreta con miembros de su mesa chica, en una mañana de domingo inusualmente activa para el jefe de Gobierno porteño. Decidido a no dejar pasar la oportunidad y luego de varios días de silencio, Rodríguez Larreta salió un rato después a respaldar de manera contundente a su ministra de Educación, Soledad Acuña, criticada por el kirchnerismo y medios de comunicación por sus declaraciones sobre el “adoctrinamiento” que adjudicó a “docentes militantes” en las escuelas del país. “Siempre defiendo y defenderé la libertad de expresión y el intercambio de ideas. Pero la política democrática nada tiene que ver con ataques personales y falaces”, expresó el jefe de Gobierno a través de la red social Twitter.