El conflicto entre las principales cámaras empresarias portuarias con la Federación de Aceiteros (FTCIODyARA) y la Unión de Recibidores de Granos (URGARA) ya escaló a niveles políticos debido al grave perjuicio económico que se está causando.
El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, decidió intervenir en el conflicto y citó este lunes a ambas partes para llegar a un acuerdo que ponga fin al conflicto salarial. El tema es que hay empresarios que no están dispuestos a negociar mientras perdure el paro.
Se calcula que no se pudieron exportar ni despachar de los camiones a los buques unas 240.000 toneladas de soja, trigo, maíz y cebada por lo que, inevitablemente, se resentirá la liquidación de divisas del mes de diciembre.
En las terminales portuarias de la zona de sur de Santa Fe, sumadas a las del norte y sur de la provincia de Buenos Aires, hay a la fecha más de 7.500 camiones frenados al costado de las distintas rutas (sin contabilizar aquellos vehículos que lograron regresar).
Se calcula que no se pudieron exportar ni despachar de los camiones a los buques unas 240.000 toneladas de soja, trigo, maíz y cebada por lo que, inevitablemente, se resentirá la liquidación de divisas del mes de diciembre.
Respecto a los barcos -donde se produce uno de los mayores costos económicos del paro portuario- se cuentan 85 unidades paralizadas. "Mantener frenados todos estos buques le cuesta a las empresas 2,12 millones de dólares por día", contó una fuente.
En este contexto, Pablo Palacio y Daniel Yofra, líderes de URGARA y Aceiteros, se mantienen firmes en el reclamo. "No vamos a levantar la huelga. Un trabajador necesita entre 93 y 94 mil pesos por mes para vivir dignamente. Somos entre 12.000 y 15.000 laburantes que estamos unidos en el reclamo", afirmó el sindicalista.