La investigación del femicidio de Florencia Romano, que estremeció a Mendoza y al resto del país, continúa avanzado. Luego de que trascendiera que hubo un llamado al 911 el pasado sábado por una pelea en la casa de Pablo Arancibia, uno de los acusados del crimen, la Justicia descubrió que el alerta fue desestimado por una policía.
"Fue una mujer la que cortó el llamado por una supuesta denuncia de violencia de género. Y lo más lamentable fue el horario", indicó el jefe de fiscales de Homicidios, Fernando Guzzo, a Radio Nihuil.
Leé también: Femicidio: estremecedores detalles de la autopsia al cuerpo de Florencia Romano"Esto surge para corroborar la veracidad de uno de los testimonios que hablaba de los gritos de auxilio. Cuando queremos corroborar el horario pedimos este audio, y vemos que este llamado se hizo y no tuvo respuesta del operador", detalló Guzzo.
Debido a esta grave situación, sacaron una compulsa penal, es decir corroborar esa información, que es tratada en otra fiscalía. "No debiera tardar mucho en llegar a una conclusión porque la prueba es evidente que es el mismo audio. No es una causa compleja", sostuvo el fiscal.
En tanto, el titular de la Inspección General de Seguridad, Marcelo Puertas, aseguró ya se inició la investigación sobre el llamado: "se secuestró una copia de la grabación".
Mientras tanto, la operadora fue suspendida y mientras dure la investigación estará en situación de pasiva.
Por su parte, el jefe de la Policía de Mendoza, Roberto Munives, afirmó al diario Los Andes que “no se entiende por qué ella corta la llamada por iniciativa propia y no tiene una actitud responsable sobre la veracidad de lo que se está denunciando".