La sequía y los días con temperaturas máximas elevadas favorecen la aparición de la arañuela en soja. Creer que luego de las lluvias desaparecerán es un grave error, ya que permanecen en el estrato inferior del cultivo.
En lo que respecta a estas plagas, los especialistas del INTA sostienen que las infestaciones son recientes y están comenzando su curva de ascenso. “Por este motivo, hay que visitar los lotes y no tener períodos prolongados sin monitoreo”, recomendaron.
“Se recomienda el uso de aceite y tensioactivos, y debe evitarse el control de esta plaga con activos del grupo químico de los piretroides”, destacaron desde el organismo.