La invasión de mosquitos no es un problema que afecte solamente a las grandes ciudades, como está ocurriendo ahora en Buenos Aires y sus alrededores, sino que también afecta a los trabajadores del campo, que desde hace unos días vienen sufriendo la presencia de este insecto.
No es extraño que este fenómeno ocurra en las zonas rurales, que por ser lugares al aire libre dejan más expuestas a las personas desprevenidas que pasan por allí y que, además, suelen ser objetivos fáciles para esta plaga.
Sucede que el trabajo físico que acostumbran hacer aquellos que viven en estas áreas es un factor que genera un especial interés en el mosquito, que se ve atraído por el dióxido de carbono que emite la respiración.
“Una persona que tiene mayor temperatura corporal, transpira más y jadea más, va a ser más picada que alguien con temperatura corporal más baja, o alguien que recién se bañó y tiene el cuerpo fresco”, explicó a Infobae el doctor Nicolás Schweigmann, científico de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) e investigador independiente del Conicet.
En uno de los videos que circularon por las redes sociales se puede ver a un hombre que está montando a su caballo en el campo y es perseguido por una oleada de hambrientos insectos que prácticamente le cubren toda la mano. La grabación fue hecha por uno de sus compañeros, que se ríe de esta situación.
Fue en Entre Ríos.
Mirá el video: