Esta semana el Indec dará a conocer el dato de inflación de febrero, que para el promedio de los privados será del 3,5%. De verificarse el guarismo, solo en los primeros dos meses los precios habrían trepado 7,6%.
Por lo que los economistas advierten que, para lo que resta del año, la inflación no debería superar el 2% mensual para que se verifique la proyección de Guzmán de una inflación anual menor al 30%.
En efecto, para que se cumpla el 30%, desde marzo hasta diciembre la inflación debería ser 1,9% en promedio.
Sin embargo, los datos del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que mes a mes publica el Banco Central muestra que el consenso de los economistas no cree que la inflación cruce el piso 3% hasta agosto.
En cambio proyectan que suba al 3,7% en marzo producto de la acumulación de los aumentos de precios regulados previstos en el mes (telecomunicaciones, colegios, naftas, transporte público, medicina prepaga, personal doméstico), una leve baja al 3,4% en abril, una baja adicional al 3,1% en mayo y 3 por dos meses más. De este modo, recién en agosto caería al 2,9%.
En otras palabras, en los primeros seis meses del año proyectan que los precios suban 18,9%. Por lo que, el margen para que se cumpla el 29% de Guzmán sería inferior al 1,5% al mes en la segunda mitad del año.
Por eso, en el mercado dan por hecho que la inflación estará más cerca del 50 que del 29%.