"Si relinchamos entre todos, nos haremos oír más lejos"
Ricardo Maldonado es un colaborador del Centro de Rescate y Rehabilitación Equino (CRRE), y dialogó con Nuevo Diario sobre la actividad que esta asociación civil sin fines de lucro desarrolla.
"Son todos voluntarios, desde los veterinarios hasta los rescatistas. Cuando encuentran un caballo tirado en la calle, viene un trailer, que también pertenece a voluntarios. A veces es necesario pagar cuando no se consigue uno, o cuando los que hay, están ocupados; pero el que está libre, se usa y todo es con donaciones, gente que pone sus móviles para alcanzar alimento, fardos de alfalfa, avena, maíz, piden vendajes, todo es a voluntad y hay una caja de ahorro para que puedan aportar desde 50 o 100 pesos. Esto está camino a La Plata, en el Gran Buenos Aires. Hace un año encontraron en un campo de Ezeiza cerca de 500 caballos en mal estado, desnutridos, enfermos, y se gestionó lo necesario para conseguir un campo más grande, para la zona de La Plata, y hoy en ese lugar, todo a pulmón, están levantando los boxes para internación intensiva de los equinos. Por ahora será un galpón techado, pero algún día, si Dios quiere, será un hospital veterinario para caballos, aunque tienen varios animales, ovejas, cabras y perros, por ejemplo. La ley 14.346 establece penas para las personas que 'maltraten o hagan víctimas de actos de crueldad a los animales', pero le falta un artículo específico para abolir la tracción a sangre. Eso es lo que falta. Se hicieron muchas marchas y demás, pero se necesita algo más firme en este sentido", reveló.
En Facebook, el CRRE se presenta como "una asociación civil sin fines de lucro que trabaja en la rehabilitación de equinos maltratados, los cuales son rescatados en situaciones de emergencia, negligencia o abandono. Apostamos a concientizar a la sociedad para poder erradicar la problemática de la tracción a sangre animal y otras prácticas crueles contra los equinos, como la faena y las cinchadas. Esta labor se lleva acabo a través del rescate de equinos gerontes, potrillos huérfanos y adultos, descartados por diferentes lesiones, con enfermedades crónicas y degenerativas, desnutridos, quemados, fracturados, amputados, golpeados, víctimas de arma blanca y de fuego. Su recuperación y rehabilitación es vital para luego poder reinsertarlos en un hogar mediante adopciones responsables y con seguimiento, dándonos la posibilidad de ayudar a otros que esperan aún por su libertad".
En los últimos días, el CRRE comenzó las obras para sus boxes de internación intensiva.
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