A horas de una interna radical que cobró temperatura en los últimos días, Gustavo Posse y Martín Lousteau salieron a cruzar duro a Gerardo Morales, un aliado del oficialismo en la pelea por el control del Comité Provincia de la UCR de la Provincia de Buenos Aires-
En la pulseada que hoy enfrenta el intendente de San Isidro y el diputado radical, Maxi Abad, que cuenta con el apoyo del PRO. Pero la elección se nacionalizó y los apoyos juegan fuerte a la par de los candidatos. “Está bien que Gerardo Morales baje a la provincia para hacer campaña, porque en cinco años no bajó nunca a la provincia”, dispara Lousteau durante un encuentro con periodistas en un hotel de la calle Córdoba.
El gobernador de Jujuy es uno de los blancos. Ni Lousteau ni Posse ahorran críticas. “¿Ustedes se preguntaron por qué ninguno de los legisladores de Morales estuvo en contra de la quita de fondos a la Ciudad de Buenos Aires? El problema es que los intereses son otros”, dice.
Días atrás el jujeño bajó al territorio bonaerense para meterle temperatura a la campaña y acusó a Posse de ser “la expresión de un feudo hereditario” por gobernar San Isidro desde hace 22 años.
Además, buscó minimizar la gestión del intendente. “Gobernar San Isidro es como gobernar Ginebra”. Posse sonríe ante la comparación y lanza una respuesta irónica: “San Isidro es lindo, pero no para tanto”.
Durante el encuentro con la prensa, el senador y el intendente disparan duro contra Morales, algo menos a Mario Negri y muy poco a Ernesto Sanz.
Tanto Lousteau como Posse se muestran conformes con la campaña. Aseguran que lograron posicionar a su espacio opositor dentro del radicalismo.