Alberto Fernández celebró ayer la aplicación del primer millón de vacunas contra el coronavirus en la provincia de Buenos Aires, y tras ponderar el trabajo realizado para conseguir dosis que son “escasas”, sostuvo que la vacuna debiera ser considerada “como un bien global al que todos deben poder acceder”.
“Nos preocupa que la vacuna sea gratuita, que todos tengan acceso. No concebimos la vacuna como parte del comercio, la consideramos como un bien global al que todo el mundo debe poder acceder”, destacó el jefe de Estado nacional.
Al referirse a las campaña de inmunización, el mandatario criticó a los dirigentes opositores que hablan de “improvisación” y recordó que el Gobierno nacional comenzó a trabajar para conseguir vacunas durante el año pasado.
Fernández destacó que, si se cumplen las estimaciones, se habrá “podido cumplir el objetivo de vacunar a las personas que más riesgo tienen antes de que abril termine”.
En ese grupo incluyó especialmente a los “adultos mayores que son los más expuestos” y señaló que si bien la “primera dosis da una respuesta de inmunidad importante, de más o menos del 80%”.
Por último el mandatario agradeció “al personal de salud de todo el país”.