A diferencia de lo sucedido en las últimas rondas de negociación, el gobierno porteño aceptaría esta semana que el próximo decreto de Alberto Fernández incluya medidas drásticas para frenar la circulación de personas y los contagios de coronavirus.
El alcance de esas “medidas drásticas” se terminará de definir esta semana, cuando funcionarios de la administración de Horacio Rodríguez Larreta sean convocados a dialogar con los gobiernos nacional y bonaerense sobre el futuro de la cuarentena.
Por primera vez en los últimos meses, las posiciones de la Capital Federal y de la provincia de Buenos Aires no están muy lejos, más bien todo lo contrario, según anticiparon fuentes del gobierno porteño.
Las autoridades porteñas saben que la suba de casos registrada recientemente se va a ver reflejada en un aumento de ocupación de camas dentro de dos semanas y quieren adelantarse para evitar un colapso sanitario.
En esta línea, funcionarios de la administración porteña saben que será muy difícil mantener la presencialidad si finalmente se avanza en un cierre total con características similares al decreto del 20 de marzo de 2020, cuando se inició la cuarentena en la Argentina.